Soy autónomo y quiero dejar la actividad: ¿tengo derecho a paro?

Muchos profesionales autónomos se preguntan si cuando dejen de desarrollar su actividad profesional o empresarial tendrán derecho a percibir la prestación por cese de actividad. La realidad es que gran parte de las solicitudes son desestimadas por la Administración, aduciendo el incumplimiento de los requisitos, los cuales resultan en conjunto de muy difícil observancia para el trabajador. En las siguientes líneas analizamos los requisitos para solicitar la prestación por cese de actividad.

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De conformidad con la Ley General de Seguridad Social y el Real Decreto 1541/2011 de 31 de octubre, los trabajadores autónomos tendrán derecho a la prestación cuando cumplan los siguientes requisitos:

  • Estar afiliados al RETA y en alta.
  • Solicitar la baja en el RETA por cese de actividad.
  • Tener un período mínimo de cotización por cese de actividad de 12 meses continuados e inmediatamente anteriores al cese.
  • Que el cese de actividad se deba a razones económicas, técnicas, organizativas o productivas, causa de fuerza mayor, pérdida de licencia administrativa, violencia de género, divorcio o separación matrimonial.
  • No haber cumplido la edad ordinaria de jubilación, salvo que el trabajador no tuviera acreditado el período de cotización necesario para causar la pensión.
  • Estar al corriente en el pago de las cuotas a la Seguridad Social.
  • Acreditar la disponibilidad para reincorporarse al mercado laboral.

El Real Decreto-Ley 28/2018 de 28 de diciembre ha introducido para el año 2019 varias novedades en la Ley General de Seguridad Social que afectan a la prestación por cese de actividad. En primer lugar, se establece el carácter obligatorio de la protección por cese de actividad y, por otro lado, se amplía el período de percepción de la prestación de 12 a 24 meses.

Por tanto, la duración de la prestación estará comprendida entre 4 y 24 meses, dependiendo de si la edad del solicitante es inferior o superior a 60 años y de los períodos de cotización efectuados entre los 12 y 48 meses anteriores a la situación legal de cese de actividad.

Por su parte, la cuantía de la prestación asciende al 70% de la base reguladora, calculada según el promedio de las bases de cotización durante los 12 meses anteriores a la situación de cese. No obstante, por imperativo legal la cuantía mínima de la prestación será del 107% del IPREM cuando el trabajador tenga hijos a su cargo y del 80% cuando no los tenga, mientras que la cuantía máxima será del 175% del IPREM cuando el trabajador no tenga hijos a su cargo y del 200% o 225%, respectivamente, cuando tenga 1 o más hijos a su cargo.

La acreditación de los requisitos exigidos puede resultar bastante compleja, en especial cuando el cese de la actividad se debe a razones económicas, ya que dependiendo del volumen de la disminución de ingresos y los períodos en que ésta se venga produciendo, la solicitud de la prestación presentará mayor o menor viabilidad.

Espero que este artículo te haya resultado de interés y quedo a tu entera disposición para asesorarte y acompañarte en los trámites necesarios.