Aumenta el salario mínimo interprofesional a 950 euros mensuales para el año 2020.

El BOE de 5 de febrero publica el Real Decreto 231/2020, que fija el salario mínimo interprofesional en 950 euros al mes para el año 2020. El salario mínimo interprofesional es la retribución mínima que todo trabajador tiene derecho a percibir, con independencia del sector al que pertenezca, estando prohibida cualquier discriminación en función del sexo u otros factores. Está diseñado para proteger a los colectivos de trabajadores/as más vulnerables y con peores condiciones laborales, ya sea por carecer de convenio colectivo en su sector o empresa, o por preverse condiciones extremadamente precarias en dichos convenios. En la entrada de hoy, analizamos las preguntas más frecuentes que nos hacen al respecto.

Abogado laboralista, despido, plazo para demanda de despido, incumplimiento de Convenio Colectivo, reclamación de nóminas impagadas

¿Cuál es la cuantía del salario mínimo interprofesional? 950 euros al mes o 31,66 euros al día, según que el salario esté fijado por días o por meses. Dicho salario se entiende referido a la jornada legal en cada actividad, sin incluir en el caso del salario diario la parte proporcional de los domingos y festivos.

¿El salario mínimo interprofesional es bruto o neto? La retribución del salario mínimo es una cantidad en bruto, es decir, se le deberán aplicar los descuentos por las aportaciones del trabajador a la Seguridad Social (contingencias comunes, desempleo y formación profesional) y las retenciones del IRPF que correspondan en cada caso, según las circunstancias personales y familiares del trabajador.

¿El salario mínimo interprofesional es el mismo para todos los sectores y zonas de España? Sí, cualquiera que sea tu sector (agricultura, industria o servicios) o ubicación geográfica de tu centro de trabajo, tienes derecho al mismo salario mínimo interprofesional.

¿Se puede pagar una parte del salario mínimo interprofesional en especie? No, en el salario mínimo se computa únicamente la retribución en dinero, sin que el salario en especie pueda, en ningún caso, dar lugar a la minoración de su cuantía íntegra en dinero.

¿De cuántas pagas se compone el salario mínimo interprofesional? Todo trabajador tiene derecho a un mínimo de 2 pagas extraordinarias al año, cada una de ellas por una cantidad equivalente al salario de 30 días. Por tanto, se compone de 14 pagas y aunque hablemos de 950 euros al mes, lo más exacto es referirnos a un salario anual de 13300 euros distribuido en 14 pagas mensuales de 950 euros cada una.

¿Se pueden prorratear mensualmente las pagas extraordinarias? Sí, siempre que se admita esta posibilidad en el convenio colectivo se puede pactar la prorrata de las pagas extraordinarias, en cuyo caso el salario mínimo mensual sería de 1108,33 euros.

¿Cuál es el salario mínimo interprofesional a media jornada? El salario mínimo de 950 euros mensuales se establece a jornada completa, entendida como una jornada semanal de 40 horas. En el caso de un contrato de trabajo a tiempo parcial, el salario mínimo será proporcional a la jornada.

Si el convenio colectivo recoge para mi categoría profesional un salario superior al mínimo interprofesional, ¿cuál se aplica? En ese caso, prevalecerá el salario establecido en el convenio colectivo por recoger condiciones más favorables.

¿Cómo sé si las tablas salariales de mi convenio colectivo alcanzan o superan la cantidad obligatoria del nuevo salario mínimo? Debes sumar el salario base con los complementos salariales correspondientes a tu categoría y comprobar si estos conceptos alcanzan en cómputo anual la cantidad de 13300 euros. Cuando el salario base y los complementos salariales sumen una cantidad inferior al salario mínimo y dicha cantidad mínima se alcance gracias a complementos no salariales, el salario deberá revalorizarse hasta los 13300 euros anuales, sumando adicionalmente los complementos no salariales.

¿Cómo sé si un complemento es salarial o no salarial? Esto no es sencillo de determinar, porque la legislación laboral no es clara en ese sentido y existe una enorme variedad de pluses y complementos en la negociación colectiva. Algunos complementos no salariales son los pluses de transporte y de vestuario,  las dietas de alojamiento y manutención; tampoco tienen carácter salarial las prestaciones de la Seguridad Social y las indemnizaciones por traslados, suspensiones o despidos. Mientras que sí tienen carácter salarial las pagas extraordinarias, los complementos por antigüedad, las primas de productividad, pluses de toxicidad o peligrosidad y las pagas por beneficios de la empresa. Por ejemplo, si conforme a un determinado convenio colectivo un trabajador cobra un salario base de 800 euros, dietas de manutención de 150 euros y plus de transporte de 100 euros, el salario base deberá incrementarse hasta el mínimo de 950 euros, más los 250 euros de dietas y plus de transporte, ya que dichos conceptos son extrasalariales y se abonan para cubrir gastos del trabajador. Sin embargo, si conforme al convenio colectivo el trabajador percibe un salario base de 800 euros, un plus de peligrosidad de 150 euros y una prima de productividad de 100 euros, estos complementos sí tienen carácter salarial, de lo que resulta un salario total de 1050 euros, por tanto la subida del salario mínimo interprofesional es absorbida por el salario superior que ya venía percibiendo el trabajador bajo la aplicación del convenio colectivo.

¿Qué pasa si el salario fijado en el convenio colectivo para mi categoría es más bajo que el nuevo salario mínimo interprofesional? Esto puede ocurrir en los sectores más precarios, en tal caso prevalecería el salario mínimo interprofesional sobre el convenio colectivo, ya que en todo caso el salario anual del trabajador (teniendo en cuenta salario base y complementos salariales) no podrá ser inferior a 13300 euros.

¿A cuántos días de vacaciones tengo derecho? Por ley, tienes derecho a un mínimo de 30 días naturales de vacaciones al año, independientemente de que el contrato sea a jornada completa o a tiempo parcial. Aunque parezca obvio, recuerda que las vacaciones deben ser siempre retribuidas.

¿Las vacaciones se pueden pagar en vez de ser disfrutadas? Generalmente no, ya que todo trabajador tiene derecho a un mínimo de 30 días naturales de vacaciones retribuidas al año. Sin embargo, en el caso de los trabajadores eventuales y temporeros, cuando el tiempo de vigencia del contrato sea inferior a 120 días y no coincida con el período de disfrute de las vacaciones, la ley prevé que perciban junto al salario mínimo la parte proporcional correspondiente a las vacaciones generadas y no disfrutadas. Por ejemplo, si en un contrato eventual con 2 meses de duración el trabajador genera el derecho a 5 días de vacaciones, en caso de no disfrutarlos deberá percibir el salario mínimo y adicionalmente el salario correspondiente a 5 días (2,5 días en cada nómina mensual).

¿A cuántos días de descanso tengo derecho? Por ley, el descanso mínimo semanal es de 1 día y medio. Además, entre el final de una jornada y el comienzo de la siguiente debe mediar un mínimo de 12 horas. En cuanto a los festivos, actualmente están fijados en 14 días al año, los cuales son retribuidos y no recuperables.

En la empresa donde trabajo me pagan por debajo del salario mínimo interprofesional, quiero denunciar pero temo que me despidan por ese motivo, ¿qué puedo hacer? Son habituales los despidos en represalia contra los trabajadores y representantes sindicales que reclaman el respeto a los derechos laborales, pero no por ello son legales, al contrario, los despidos en represalia son nulos por vulneración de derechos fundamentales y conllevan la readmisión forzosa.

Llevo toda la vida encadenando contratos precarios en diferentes empresas, cobrando por debajo del salario mínimo, ¿puedo reclamar ahora las diferencias no cobradas? La ley establece un plazo de 1 año contado desde el día en que la demanda pudo formularse, es decir, desde el momento en que los salarios debieron percibirse o desde que se abonaron en menor cuantía.

¿Cómo puedo reclamar los salarios impagados? Presentando demanda de conciliación ante el CMAC y, en caso de no alcanzar un acuerdo con la empresa, demanda de reclamación de cantidad en el Juzgado de lo Social.

¿Cuánto cobra un abogado o graduado social por tramitar una demanda de reclamación de salarios impagados? Cada profesional tiene las tarifas que considera oportuno, yo personalmente  suelo proponer a mis clientes un 10% de la cantidad obtenida, con un mínimo de 300 euros, y pido habitualmente un anticipo de 200 euros a cuenta de los honorarios, en dos fracciones: antes de presentar la demanda de conciliación en el CMAC y antes de presentar la demanda en el Juzgado. Mi tarifa incluye tramitación completa del proceso en primera instancia, presentación de la demanda, celebración del juicio y ejecución de la sentencia.

Igualas de servicios jurídicos: tus necesidades legales cubiertas todo el año

Tanto si eres un trabajador asalariado como si eres pensionista o tienes un pequeño comercio, sé lo que necesitas y te ofreceré un asesoramiento legal permanente, durante todo el año, personalizado, ajustado a tus necesidades reales y a un precio asequible, ya sea en una cuota anual o en plazos mensuales.

Asesoramiento jurídico
Igualas de servicios jurídicos: tus necesidades legales cubiertas todo el año.

Si tus necesidades de asesoramiento legal se reducen a alguna consulta esporádica cada tres o cuatro años, quizás no necesites contratar una iguala o tarifa plana de servicios jurídicos, pero si te enfrentas a lo largo del año a varias situaciones que requieren la asistencia de un profesional, quizás deberías plantearte esta opción, porque sin duda te resultará más económica que pagar a un gestor o abogado cada vez que tengas dudas y mucho más segura que ponerte a buscar en Internet la solución a tu problema. Dependiendo de tus necesidades concretas, diseñaremos un plan de asesoramiento con una tarifa ajustada, que tendrá el alcance, la periodicidad y amplitud que tú necesites, ni más ni menos.

Lo que necesitas si tienes un pequeño comercio o te dedicas a cualquier actividad profesional: asesoramiento fiscal, laboral y protección de datos personales. Por supuesto, tus necesidades en cada campo variarán en función de la actividad a la que te dediques, pues no presenta los mismos requerimientos en materia de protección de datos un bar o una tienda de ultramarinos, en que sólo se tratan los datos de algún empleado y proveedores, que una clínica dental o una consulta de fisioterapia, donde se tratan multitud de datos sensibles de pacientes; del mismo modo que no presenta la misma complejidad el asesoramiento tributario en régimen de módulos que en estimación directa (IRPF), ni en régimen general que en recargo de equivalencia (IVA).

Lo que necesitas como trabajador asalariado: la afiliación a un sindicato de clase es siempre una buena opción para la defensa conjunta de los intereses de los trabajadores y trabajadoras, pero en cualquier caso yo te ofrezco asesoramiento laboral y de Seguridad Social durante todo el año. Para estar informado sobre el salario, los complementos, pluses, pagas extraordinarias, etc., que te corresponden por categoría en un determinado sector, para conocer las consecuencias que puede tener la venta de tu centro de trabajo a otra empresa, para saber qué opciones tienes ante una modificación unilateral de tus condiciones de trabajo, para tramitar la solicitud de la prestación por desempleo, gestiones relativas a tu pensión de jubilación, entre otros asuntos.

Lo que necesitas como consumidor y usuario: ya tengas un pequeño negocio o trabajes por cuenta ajena, seguro que te surgen de cuando en cuando dudas o problemas relativos a la vivienda, ya sea en alquiler o en propiedad con hipoteca, el coche, muebles, electrodomésticos, la factura de la luz o del teléfono. La avería del termo de gas que el arrendador no quiere hacerse cargo de reparar, el defecto de fabricación del coche que compraste, las comisiones de mantenimiento que te cobra el banco por una cuenta que sólo usas para pagar la hipoteca, la compañía telefónica que se niega a darte de baja, la empresa que entrega tus datos personales a un fichero de morosos con motivo de una deuda inexistente, etc.

Si tienes que pagar a un profesional por cada consulta o gestión, cada una de las veces que tienes pequeñas dudas o problemas y reclamaciones de baja cuantía, probablemente sea económicamente inasumible para ti y por ello la mejor opción quizás sea contratar una iguala de servicios jurídicos permanente, para todo el año, con una tarifa cerrada y una gama de servicios diseñada a tu medida. Es decir, no hay una iguala idéntica para todo el mundo, sino que ésta se planificará atendiendo a las necesidades concretas de cada cual. Si yo te ofrezco una tarifa de consultas ilimitadas cada año, puede que el precio sea muy elevado y a ti no te interese, entre otras cosas porque probablemente no tendrás tantas dudas o problemas que requieran un servicio de esa amplitud, y que en cambio te interese más, por ejemplo, un bono de cuatro consultas o reclamaciones al año.

Mis igualas de servicios jurídicos no incluyen la intervención en procedimientos judiciales o litigios, que se tratan de manera independiente, pero te puedo asegurar que un buen asesoramiento es útil para estar informado de antemano y tomar decisiones acertadas, ya sea a la hora de firmar un contrato, pedir un presupuesto o presentar una reclamación amistosa dirigida a la empresa o a la Administración, que muchas veces sirven para solucionar el problema y evitar pleitos innecesarios.

A veces es necesario interponer una demanda judicial para hacer valer tus derechos y otras veces no lo es, ya sea porque el problema se puede resolver por otros medios o porque el asunto no es viable y, por tanto, puede terminar peor que como empezó. Precisamente, éste es uno de los motivos para contratar una iguala de servicios jurídicos con mi despacho: información especializada para prevenir el problema antes de que ocurra y para tratar de resolver conflictos mediante la negociación y el acuerdo siempre que sea posible.

Mi filosofía es que el cliente no tenga que adaptarse al servicio que se le ofrece, sino que el servicio del asesor se adapte como un guante a sus necesidades. Explícame lo que necesitas y te daré presupuesto sin compromiso.

Elecciones generales 28 de abril: no te quedes sin votar por no conocer tus derechos laborales.

En las próximas fechas tendremos varios procesos electorales, empezando con las elecciones generales al Congreso y al Senado del 28 de abril y terminando con las elecciones europeas y municipales del 26 de mayo. Si pese a ser domingo sabes que te tocará trabajar, algo muy habitual en sectores como la hostelería, debes saber que tienes derecho a permisos retribuidos tanto para ejercer tu derecho al voto como para actuar voluntariamente en calidad de apoderado o interventor y, en caso de que te haya tocado por sorteo, atender tus obligaciones en la mesa electoral. El objetivo de esta entrada es que nadie se quede sin votar por no conocer sus derechos laborales en la jornada electoral, te lo explicamos a continuación.

elecciones

El ejercicio del sufragio activo (votar) y actuar como apoderado o interventor de una candidatura es voluntario, mientras que formar parte de la mesa electoral es una obligación legal cuando te toque por sorteo, pero en todos estos casos los trabajadores tienen el derecho a un permiso retribuido por el tiempo indispensable para ejercitar su derecho o atender su deber. De modo que ya te adelanto que prácticas empresariales como descontarte el día de vacaciones o reducirte el sueldo si vas a votar en horas de trabajo es ilegal y denunciable.

El artículo 13 del Real Decreto 605/1999 se encarga de concretar un poco más este derecho, distinguiendo varios supuestos:

  • Derecho al voto:

Los trabajadores por cuenta ajena y el personal al servicio de las Administraciones públicas que estén censados como electores y presten servicios en jornada electoral, deben disponer de hasta 4 horas libres para ejercer su derecho a voto, siendo dichas horas retribuidas y no recuperables. En caso de jornada reducida, por ejemplo en los contratos a tiempo parcial, el permiso se reduce proporcionalmente. La empresa tiene la obligación de organizar el trabajo y distribuir los períodos en que los trabajadores de la plantilla dispongan del permiso para ir a votar, si no te ha informado aún no dudes en preguntar. Cualquier despido a modo de represalia por solicitar que se te reconozca el permiso se considera una grave vulneración de tus derechos fundamentales al sufragio o a la libertad ideológica, que convertiría en nulo dicho despido. Cuando acudas a votar, recuerda pedir justificante acreditativo de haber votado a la mesa electoral.

La duración exacta del permiso dependerá de la coincidencia del horario de trabajo con el horario de apertura del Colegio Electoral, que recordemos es de 9 de la mañana a 8 de la tarde. La duración de los permisos para ir a votar es la siguiente:

-Si la coincidencia es de menos de 2 horas, no hay permiso.

-Si la coincidencia es de entre 2 y 4 horas, el permiso durará 2 horas.

-Si la coincidencia es de entre 4 y 6 horas, el permiso durará 3 horas.

-Si la coincidencia es de más de 6 horas, el permiso durará 4 horas.

  • Miembros de la Mesa electoral:

Los trabajadores por cuenta ajena y los de las Administraciones públicas que sean nombrados Presidente o Vocal de Mesa electoral, tienen derecho a un permiso retribuido de jornada completa el día de la votación, cuando ese domingo no lo tengas como día de descanso semanal, y a una reducción (igualmente retribuida) de 5 horas en la jornada de trabajo del día siguiente (el lunes), que se te debe reconocer aunque el domingo hayas disfrutado de descanso semanal. Para ello debes acreditar ante la empresa tu condición de miembro de Mesa.

¿Qué pasa si me toca como suplente?

En el caso de los suplentes, si finalmente no es necesaria su intervención, deberán reincorporarse a su puesto de trabajo. No obstante, si a lo largo del día el suplente fuera llamado por cualquier imprevisto con los titulares, tendrán los mismos derechos que cualquier otro miembro de la Mesa electoral.

¿Y qué ocurre con los turnos de noche?

Si vas a participar en la jornada electoral como miembro de Mesa, Interventor o Apoderado y te  toca trabajar en horario nocturno el sábado anterior a la jornada electoral, tienes derecho a solicitar que te cambien el turno, para poder descansar la noche anterior a las elecciones, y a que se te reduzcan 5 horas de la jornada siguiente. La empresa estará obligada en ese caso a atender tu solicitud de cambio de turno.

  • Interventores:

Si participas en la jornada electoral como Interventor en nombre de una candidatura, también tienes derecho a un permiso retribuido de jornada completa el día de la votación, cuando ese domingo no lo tengas como día de descanso semanal, y a una reducción (igualmente retribuida) de 5 horas en la jornada de trabajo del día siguiente (el lunes), que se te debe reconocer aunque el domingo hayas disfrutado de descanso semanal. Para ello debes acreditar ante la empresa tu condición de miembro de Mesa.

  • Apoderados:

Si participas en el proceso electoral como Apoderado en nombre de una candidatura, tienes derecho a permiso retribuido y no recuperable durante toda la jornada laboral. Pero a diferencia de los miembros de Mesa e Interventores, no tendrás derecho a una reducción de 5 horas en la jornada laboral del día siguiente.

 

Que nadie se quede sin votar porque la empresa no respete sus derechos laborales. Para ello, te animo a preguntarme cualquier duda que tengas a lo largo de la semana o el día electoral, a difundir esta entrada y a explicar su contenido a quienes tengan dificultad para leer.

¿Qué hacer ante un despido?

Te han despedido y te preguntas cuáles son tus derechos y de qué plazo dispones para reclamar. Lo analizamos en este artículo desde un punto de vista totalmente práctico y adaptado a los problemas que los trabajadores tienen habitualmente.

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La importancia de un buen asesoramiento, para saber cuáles son tus derechos ante un despido

Ante un despido lo más importante es asesorarte lo antes posible con un abogado laboralista o graduado social, ya que el plazo para interponer la demanda de despido es muy breve, tan solo 20 días hábiles. Debes saber que este plazo empieza a correr desde la fecha de efectos del despido y no desde la fecha de la carta, es decir, puede que la carta esté fechada a 11 de marzo, pero si la fecha de efectos del despido es el 14 de marzo, el plazo empezará a contar desde el día siguiente a esta última fecha. Debes saber también que al tratarse de días hábiles, no cuentan los sábados, domingos ni festivos, e igualmente que, antes de interponer la demanda en el juzgado, hay que presentar obligatoriamente una papeleta de conciliación ante el CMAC, que si bien suspende temporalmente el plazo de 20 días siempre es conveniente presentar con un margen de tiempo suficiente.

Tan importante como actuar con cierta rapidez cuando se produce el despido es intentar estar preparado para este día, en estos los aspectos, para que esto cause el menor trastorno posible en tu vida y, de cara al caso que nos ocupa, para que los posibles abusos cometidos por la empresa no queden impunes o, dicho de otra manera, para que todos tus derechos sean atendidos. Ten en cuenta que el mejor consejo es el que da un profesional en cada caso concreto y de manera personalizada,  no obstante, repasamos brevemente aquellas cosas que generalmente debes evitar y aquellas que debes preocuparte de hacer activamente.

Lo que debes evitar: firmar un documento de liquidación o finiquito, a menos que tengas muy claro que la cantidad expresada en él es correcta y ajustada a lo que te pertenece. A menudo la empresa juega con la necesidad del trabajador, que no sólo pierde su empleo sino que además, en bastantes ocasiones, se le adeudan salarios, por lo que es difícil no firmar un finiquito cuando necesitas cobrar lo que te deben para pagar facturas, pero siempre que sea posible es preferible no firmar este tipo de documentos a menos que antes hayas recibido un adecuado asesoramiento jurídico. Es verdad que la firma de un finiquito no impide en todo caso y bajo cualquier circunstancia reclamar contra la empresa, pero también es cierto que, según las circunstancias concretas en que se haya firmado, puede mermar considerablemente la viabilidad del caso y puede implicar graves dificultades para hacer valer tus derechos en un proceso judicial.

Lo que debes hacer: conservar documentos, correos electrónicos, mensajes, grabaciones, fotografías o cualquier material que demuestre las funciones que tú como trabajador/a desempeñabas en la empresa, o las horas extraordinarias que solías realizar. Porque si la empresa te paga por debajo de lo estipulado en el Convenio Colectivo aplicable para tu categoría profesional, no te paga las horas extraordinarias ni en salario ni en descansos, o estás de alta en la Seguridad Social menos horas de las que trabajas, además de la indemnización por un despido improcedente podrás reclamar el abono de los salarios, pluses o complementos que la empresa te adeude, y para ello será fundamental que dispongas de todas las pruebas posibles, que posteriormente podrán complementarse con el interrogatorio del empresario o declaraciones de testigos.

Si crees que se están vulnerando tus derechos laborales, estoy a tu disposición para asesorarte https://davidburreroabogado.com/contacto/

El fraude del falso autónomo: puedes denunciar y reclamar

Estamos asistiendo a una época en la cual, bajo el pretexto de las innovaciones tecnológicas y las plataformas digitales, se está pretendiendo eliminar el Derecho Laboral y los Convenios Colectivos para sustituirlos por la negociación individual, con la precarización de las relaciones laborales que ello conlleva. En este contexto, ocupa un lugar destacado la figura del falso autónomo. A continuación analizamos la legalidad de este fenómeno tan habitual en la actualidad.

El Derecho Laboral nació, fruto de las reivindicaciones de la clase obrera, para garantizar por Ley los derechos subjetivos de los trabajadores frente a los empresarios, siendo particularmente relevante la figura de la negociación colectiva, que permite a los trabajadores lograr mejores condiciones laborales a través de la organización sindical, siempre por encima de los mínimos establecidos en la Ley.

En primer lugar, es de suma importancia recordar que existe la relación laboral, y por tanto resulta de aplicación el Derecho Laboral, cuando nos encontramos ante un trabajo retribuido, por cuenta ajena y bajo el poder de organización y dirección del empresario. Ello conlleva que bajo ningún concepto las condiciones de trabajo podrán ser peores que las establecidas en el Convenio Colectivo aplicable y en el Estatuto de los Trabajadores, u otra norma laboral específica en caso de tratarse de una relación laboral especial (por ejemplo, artistas), es decir, a partir del mínimo legal será válido que el contrato de trabajo estipule condiciones laborales más beneficiosas, pero en ningún caso menos.

Por ejemplo, el Salario Mínimo Interprofesional ha quedado legalmente establecido para 2019 en 12.600,00 € al año, distribuidos en 14 pagas mensuales de 900,00 €, de modo que mediante Convenio Colectivo podrán estipularse tablas salariales superiores a éste, pero nunca inferiores. Dicho de otra manera, cualquier empresa que aplique a sus trabajadores condiciones inferiores a las establecidas por Ley o Convenio Colectivo, estaría incurriendo en un incumplimiento de la legislación laboral. Precisamente, con el objetivo de eludir las obligaciones propias de la legislación laboral, es cada vez más frecuente que las empresas externalicen las relaciones laborales y utilicen contratos mercantiles de prestación de servicios u otras figuras afines.

Confío en que se entenderá mejor con un ejemplo: una empresa de telemarketing realiza un contrato mercantil de prestación de servicios, coloquialmente llamado contrato de autónomo, a una trabajadora comercial que presta servicios exclusivamente para dicha empresa, bajo la infraestructura productiva y bajo los criterios organizativos de la misma, pero percibe una remuneración inferior a la estipulada en el Convenio Colectivo aplicable o incluso al Salario Mínimo, y además no está de alta en el Régimen General de la Seguridad Social, sino en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos, corriendo exclusivamente de su cuenta las cotizaciones.

Pues bien, acabamos de comentar un ejemplo claro de práctica prohibida. En la medida que la trabajadora presta servicios exclusivamente para una empresa, carece de medios de producción propios, se integra en la infraestructura productiva de la empresa y bajo sus criterios organizativos, existirá relación laboral y la empresa estará sujeta a las correspondientes obligaciones que ello conlleva, aunque la letra del contrato formalizado entre las partes refleje en falsa apariencia una relación de carácter mercantil.

La utilización fraudulenta de la contratación mercantil para eludir las obligaciones propias de la legislación laboral es denunciable por las siguientes vías:

  • Mediante la denuncia ante la Inspección de Trabajo y Seguridad Social, podremos instar a esta autoridad a que imponga una sanción económica a la empresa infractora, y a que le requiera el pago de las cuotas equivalentes al tiempo en que el trabajador debería haber estado cotizando por el Régimen General de Seguridad Social (con el límite de los últimos 4 años).
  • Mediante la oportuna demanda ante la jurisdicción social puede solicitarse el reconocimiento de la relación laboral y de la situación de falso autónomo, reclamando en consecuencia los salarios y haberes adeudados, así como, en caso de haberse producido un despido, la correspondiente indemnización por despido improcedente.

Si tu empresa no te da de alta en la Seguridad Social, te da de alta menos horas de las que trabajas, te paga menos de lo que estipula el Convenio de tu sector o no respeta tu derecho a descansos y vacaciones, estamos a tu entera disposición para asesorarte y defender tus intereses.

¿Qué pasa con la pensión de jubilación cuando has trabajado en el extranjero?

El enorme desarrollo del comercio durante las últimas décadas ha llevado a multitud de empresas a ampliar sus relaciones económicas con otros países e incluso a establecer nuevas infraestructuras y centros de trabajo en ellos, lo que unido a la creciente desempleo y precarización de las condiciones laborales en España conlleva que el exilio de trabajadores españoles al extranjero por motivos económicos sea un fenómeno cada vez más extendido. Uno de los mayores problemas que genera este fenómeno es el relativo a la pensión de jubilación de aquellas personas que han trabajado en distintos Estados de la Unión Europea a lo largo de su vida, y en él nos vamos a centrar en este artículo.

En primer lugar, la respuesta jurídica a esta problemática va a depender de si hemos trabajado en varios países de la Unión Europea o bien lo hemos hecho en países no comunitarios, como EE.UU, Marruecos, China o cualquier otro. En el primer caso, resulta de aplicación en la Unión Europea el Reglamento (CE) Nº 883/2004 del Parlamento Europeo y del Consejo de 29 de abril de 2004 sobre la coordinación de los sistemas de seguridad social, mientras que en el segundo supuesto dependerá de los tratados internacionales que España tenga suscritos al respecto con el concreto Estado de que se trate.

Mención aparte merece el caso particular de Reino Unido con ocasión del Brexit. La salida del Reino Unido de la UE está prevista en principio para el 30 de marzo de 2.019, y desde esa fecha se iniciará un período transitorio que finalizará el 31 de diciembre de 2.020. Pese a todo, una vez que concluya dicho período transitorio, en lo que respecta a la cobertura de Seguridad Social de trabajadores españoles en Reino Unido el objetivo del acuerdo de retirada consiste en garantizar que todo siga como en la actualidad. En concreto, cuando el trabajador se jubile, tendrá derecho a una pensión británica conforme a las condiciones que se recogen en la legislación nacional de Reino Unido.

Hecha esta matización respecto al caso particular de Reino Unido, podemos profundizar en las previsiones de la normativa comunitaria. Si has trabajado en varios países de la UE, en principio habrás cotizado y generado derecho a pensión en cada uno de ellos, y en ese sentido en cada país la edad legal de jubilación puede ser diferente, lo cual implica que para empezar a percibir la parte correspondiente de la pensión generada en un determinado país es preciso haber cumplido la edad legal de jubilación en el mismo.

Por ejemplo, si has trabajado durante 10 años en Francia y en este país la edad mínima de jubilación se encuentra con carácter general en los 62 años, mientras que has trabajado el resto de tu vida laboral en España, donde la edad de jubilación llegará a los 67 años en 2.027, probablemente ocurrirá que cuando solicites tu pensión francesa a los 62 años sólo empieces a percibir la parte francesa de la pensión, pero no la parte española en tanto no cumplas la edad mínima de jubilación en España.

Para solicitar la pensión de jubilación es posible dirigirse a la Administración competente del país de residencia o bien del último país donde hayas trabajado, para que ésta se encargue de tramitar la solicitud y contactar con la Administración de los demás países donde hayas trabajado, al objeto de confeccionar el historial completo de cotizaciones.

Una de las principales dudas que se plantean para alguien que ha trabajado a lo largo de su vida en otros países de la UE, como Francia, Alemania o Reino Unido, es si a la hora de calcular su pensión española se sumarán todas las cotizaciones realizadas en los demás países. Generalmente no ocurrirá de este modo, sino que se percibirá una pensión en cada uno de los países donde se haya cotizado como mínimo 1 año. En caso de haber cotizado menos de 1 año en un concreto país, es posible que no se genere derecho a pensión en el mismo, en la medida que el Reglamento comunitario no lo garantiza, pero también es posible que la legislación nacional de ese concreto país sí otorgue este derecho.

Precisamente el hecho de que se genere el derecho a percibir pensión en cada uno de los países donde se haya trabajado, puede plantear la preocupación referente a si se perderá el tiempo cotizado cuando el tiempo trabajado en un determinado país sea demasiado breve para tener derecho a pensión, es decir, cuando no se cumpla el período de carencia. La respuesta es que no, pues a estos efectos sí se contabilizarán los períodos trabajados en otros países comunitarios, es decir, se totalizarán de modo que el resto de países tengan en consideración el historial de cotización en todos ellos.

¿Entonces cómo se calcula la pensión cuando se ha trabajado en varios países comunitarios? la Administración del país cuya pensión se solicita deberá calcular la pensión sumando, en primer lugar, los períodos completados en todos los países de la UE como si todas las cotizaciones se hubieran realizado a su país, para posteriormente prorratear la prestación ajustando el importe resultante al tiempo efectivamente cotizado en su país. Por otro lado, realizará un segundo cálculo cuando el solicitante cumpla los requisitos para tener derecho a la pensión sin necesidad de totalizar los períodos cotizados en todos los países comunitarios, y comparará la prestación resultante del primer cálculo con la resultante del segundo con objeto de aplicar la que sea mayor de las dos.

Recuerda que tienes derecho a ser atendido en la Administración de Seguridad Social al objeto de resolver cualquier duda, no obstante, en cualquier caso quedamos a tu disposición para asesorarte y acompañarte en todos los trámites necesarios.